lunes, 8 de abril de 2013


16 Abril.
Al salir de trabajar acepté la invitación de mi supervisor a una noche de copas y mujeres, asistimos a un lugar en el que la pasión, el azar y la pérdida de conciencia fueron los protagonistas. Recuperé la fuerza que sentí perder hace años, decidí darme un respiro y alimentar ese espíritu que en medio de la soledad y el resentimiento abandoné. Al entrar al lugar fue difícil evadir la cantidad de recuerdos que vinieron a mi mente, la primera imagen que tengo de mi madre, su expresión de vergüenza y desilusión cuando se vio descubierta en su ocupación, porque no creo que esa labor merezca ser llamada profesión y ni hablar de los sentimientos encontrados, de lo irónico de la visita…La noche fue espectacular, tanto que deseo agradecerle a mi supervisor por su insistencia, logré por fin, después de tanto tiempo acostarme con una prostituta sin ver en su rostro el rostro de mi madre, sin sentir aversión por mi deseo, por imaginarme como uno de los tantos hombres que mientras se acostaba con mi ella financiaba mi futuro. Llegué a mi casa esta madrugada con heridas de una riña cuyos motivos no recuerdo tan bien como su final, tengo resaca, me siento dolido y enfermo. Hoy, hoy no soporto estar despierto.

18 Abril.
Es jueves, cuatro de la mañana. La casi imperceptible culpabilidad que me invadió la semana pasada por estar con esa mujer ha desaparecido por completo. Acabo de llegar, volví a visitarla. Tal vez es sínico que aquello que me hizo odiar a mi madre, sea lo mismo que me ha mantenido despierto las últimas noches a la espera de una próxima oportunidad. Es increíble lo fácil que fue olvidar a mi madre y lo difícil que será de ahora en adelante volverla a recordar con rencor o tristeza, probablemente a partir de esta sensacional visita voluntaria, en el amplio sentido de la expresión, esta carga se convierta en hábito.

23 Mayo.
No es sorpresa, volví a verla. No por tercera vez, no en el mismo lugar, no sin ropa. Hace dos días me atreví a invitarla a salir, me preparé para todo tipo de respuesta, una agresiva por haberla ofendido con una propuesta tan desligada a su trabajo, a una burla por llegar si quiera a imaginarme que podía ser posible, a que aceptara pero aumentando su remuneración económica al doble… A todo, menos a que aceptara sin pedirme dinero a cambio.
En un restaurante de Galerías dimos lugar a una velada no del todo agradable, mantener una conversación con una mujer que por razones de seguridad debe conservar su vida íntima –por qué la tiene- lejos del conocimiento de sus clientes, no es sencillo; Así como un empresario no va contando sus triunfos y derrotas, sus proyectos y visión de mundo, ella tampoco. En contradicción con su oficio es una mujer reservada, tosca, dice que se expresa mejor con su cuerpo que con palabras, yo no lo creo ¿Cómo podría alguien expresar sensaciones corporalmente cuando éste es únicamente una herramienta para dar placer? ¿Acaso lo relacionado con huellas detrás de vivencias no es considerado todo, excepto una rutina?¿Una mujer después de quedar reducida a un órgano durante tanto tiempo, después de pasar por innumerable cantidad de manos, aún sentirá deseo de expresarse? No me atreví a refutárselo, no sé si deseará expresarse pero es evidente que lo necesita. En fin, la incomodidad fue percibida por ambos, sin embargo y aunque ninguno de los dos era culpable, al finalizar la velada se disculpó, fue una disculpa atravesada astutamente con agradecimiento no sólo por la invitación, sino por la oportunidad y sobre todo por la comprensión. Entiendo sus palabras, aunque las evita las conoce y les da el mejor de los usos, fueron pocas pero exactas para aclararme inconscientemente lo que me motivó a salir, después de muchos rodeos me pareció prudente concluir que yo sería para ella el cliente que mi madre jamás tuvo, la haría olvidarse al menos por unas horas de la responsabilidad de su trabajo y la disponibilidad de su cuerpo, sin duda lo logré, pude notarlo en su expresión de despedida, pero será mejor la próxima

18 Junio.
Día de buenas noticias. Mi jefe me ha reprogramado el viaje que hace tiempo se canceló por motivos de salud, iré a España tres meses principalmente a acumular mercancía para enviarlos justo en el momento de reducción arancelaria. La confianza de mi jefe está plenamente depositada en mi, probablemente de los negocios que cierre en dicho país depende mi ascenso.
No tengo responsabilidades excepto yo mismo, hay viaje, aumento de salario temporal, posible cambio de condiciones laborales, cualquiera preguntaría que más pido, a que se debe mi frecuente preocupación, mi inestabilidad, mi desgano. ¿Qué necesito? A ella, al menos hasta el viaje. Hace semanas no la veo, la última vez, después de muchas citas la invité a mi apartamento, su actitud mejoró notablemente, se mostraba segura de sí misma, su mirada reflejaba amor, podría decir que hasta respeto, a ese tiempo ya se daba la oportunidad de reír, de hablar, de contar detalles supuestamente prohibidos… Hasta que nombró el compromiso no había mencionado mis verdaderas intenciones, hacerla sentir bien no por afecto sino en honor a mi madre. Al confesarlo su reacción fue inesperada, sentía dolor aunque no quisiera aceptarlo pero a pesar de eso permaneció sentada, con unas copas más comenzó a desvestirse, fuimos a la habitación…  nunca la había deseado tanto, no fui su cliente, había realmente intimidad, complicidad, pasión. No era la de la primera vez. Muy temprano a la mañana siguiente me despertó, se estaba poniendo la ropa, con un tono alegre y expresión sarcástica dijo que sería la última vez, que no la buscara. Fue la mejor de las noches pero le obedecí. A partir esas palabras la extraño, la espero a mi lado, entre mis sábanas, sobre mi cuerpo. Es momento de ir al lugar donde todo comenzó.



7 de diciembre del  2000

Hoy día de las velitas estuve un rato donde las chicas, las niñas, las concubinas, o vulgarmente como se le conoce, las putas,
Me causó curiosidad que mi enamorada, la mujer de siempre, la mujer que con cada baile erótico genera muchas sensaciones en mi cuerpo hoy estaba llorando, a pesar de su duro trabajo siempre se le ve con una sonrisa de esperanza, son una mirada soñadora, hoy, hoy no  hoy sus ojos estaban llorosos apenas si se le veía que había llorado mucho hace poco tiempo, apenas me di cuenta de esta situación me puse muy mal y muy pensativo ya que este tipo de sucesos en este tipo de mujeres no pueden ser cosas buenas, y en unas mujeres robles “echadas para adelante” es inusual ver una lagrima por sus hermosos ojos, en un día de trabajo como cualquier otro.
Recordé entonces a mi madre, así es, no me apena decir que mi madre es una prostituta, una mujer que a cambio de servicios sexuales recibe dinero, por lo tanto esto me convierte en un hijo de perra, no entraré en debates morales acerca de la prostitución, quien soy para decir si está mal o bien, mi madre fue una luchadora, una guerrera, que eligió esa vida dura por malas decisiones durante su juventud, y hoy en día yo teniendo 23 años, yo Toberin Disco Patan admito que frecuento lugares de este tipo, por dos sencillos hechos, el primero es que  ir a esos sitios y ver esas mujeres en la forma en que “actúan” al momento de hacer el amor, me recuerda a mi madre y lo echada para adelante que era, me recuerda que tan fuerte puede llegar a ser una mujer, que como ser vivo en lo más maravilloso, y en segundo  por la gran soledad que siento, debido a mi físico y mis defectos faciales no soy una persona que uno pudiese llamar “bella”, por lo tanto estoy acostumbrado al rechazo femenino, solo he tenido una novia en mi vida y esta mujer que se ganó mi corazón me engaño con un ser de su mismo sexo, así es, la hijueputa salió lesbiana, en fin,  frecuento estos lugares por esto y por muchas otras razones personales que no quiero que cuestionen personas con la doble moral.
Esta noche es especial, es día de las velitas en la capital de la república, en pleno diciembre la gente se divierte y por todos lados se siente ese calor familiar, esa alegría decembrina, la cual yo no he experimentado por esta gran soledad, pero no soy el único con problemas tal parece que mi eterna enamorada llamada yazuri llora por causa de un hombre, un hombre al cual ella le dio la confianza y sus ganas de salir adelante y este le pago solo con golpes e insultos. De esto me he enterado por boca  una gran amiga de yazuri que es una total diosa en la cama y en la práctica del kamasutra para ser más detallistas.
Me  he sentido muy mal toda la noche, como dije anteriormente hoy es noche de velitas, hoy es diferente y hasta el mejor baile sensual de la mujer más hermosa de este prostíbulo pierde gracia cuando mi eterna enamorada está llorando en el sitio donde las niñas se maquillan, he tenido muchas ganas de hablarle a Yazuri, de ayudarla a sentirse mejor, pero una parte de mi me dice que no lo haga debido a ese temor tan fuerte que le tengo al rechazo, en mi interior se que si no tengo dinero, billete, si no tengo el capital en efectivo mi enamorada no me prestara atención y me rechazará, sé que tengo la confianza propia baja, la autoestima baja, pero que más se puede esperar de una persona literalmente horrible que es rechazada con frecuencia,  son cerca de las 11:30  pm el prostíbulo esta casi vacío, hay poca oferta por ahí y a pesar de ver tantas niñas lindas por todos lados, en mi mente solo está mi eterna enamorada, que ya ha dejado de llorar y esta lista para subirse a la pasarela a cumplir con su labor, el show de media noche.
Minuto tras minuto pienso en la desdicha de la vida y lo dura que puede ser con ciertas personas, personas como mi madre que lucho toda su vida pero terminó vendiendo su cuerpo para sostener un niño como yo, horrible, lleno de defectos, un engendro entero, personas como Yazuri que siendo una mujer hermosa de gran corazón tiene que aguantarse las ofensas de un patán que lo único que hace es rascarse las bolas e insultarla, personas como yo que a pesar de tener demasiados defectos, seguimos teniendo un pensamiento elevado, poético y maravilloso y a pesar de las piedras y piedras que pone la vida a lo largo del camino siempre busco salir adelante, nunca me faltará para el pan de cada día, y si así es lo acepto cada que tenga el dinero vendré a donde las mal llamadas putas porque me genera un ambiente familiar y me inspira esa confianza que quizá nunca tuve de niño en ningún otro lugar, en cuanto a Yazuri se que en el momento que ella vea que mi corazón vale más que mil millones de dólares y quiera salir adelante con migo, yo estaré esperándola con los brazos abiertos y preparado para formar una vida entera junto a ella.

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