DÍA
1: Siendo hoy un día oscuro y nublado, me encuentro solo en mi casa como es de
costumbre, de nuevo mi madre está trabajando en ese burdel de quinta, me
carcome la cabeza cuanto penes habrán pasado por ella esta noche, desearía como
sea, sacarla de ese trabajo, pero por ahora no puedo, porque mi vida ha sido
tan vacía que no sé en qué me podría desempeñar.
Hoy
como es de costumbre, salí a dar una vuelta por la ciudad, a mirar con que me
tropiezo para salir de mi rutina; cuando salí hoy por mi almuerzo, me encontré
con Ximena, mi vecina desabrida y loca; me fastidia que cada rato ponga a todo
volumen su metal de mierda, pero bueno, en medio de su locura es una buena
persona, pues ella conoce que mi madre es una puta, pero no lo alardea por el
barrio, el secreto está bien guardado.
Al
final almorcé una empanada con gaseosa, mi
salario de vago es tan bajo, que ni siquiera tengo para un “corrientazo”
en el restaurante de la señora Amparo.
Como
es de esperarse, hoy como todos los días, tendré que ir a recoger a mi madre
allá al centro, y esperar a que se quite sus vestiduras y se aparte de los
borrachos que la persiguen después de la faena mal hecha con ella.
Espero
que mañana sea un día mejor…
DÍA
2: Esta mañana me pasó algo raro, encontré una nota en la mesa del comedor que
decía: “hoy amor de mi vida te iré a
visitar en el burdel y te quiero toda la noche sólo para mí…atte.: Juan Carlos
Sabater”. Me remonto a mi pasado y puedo deducir quien es ese tipo…me hierve la
sangre, ese imbécil es nada más ni nada menos esposo de una vecina que sufre de
cáncer del papiloma humano por culpa de él, y no quiero que mi madre por culpa
de ese idiota quede enferma, pues Juan Carlos le gusta ir a los burdeles a
comer puta sin condón, y es tan descarado que paga el doble para que las
mujeres no exijan esta clase de protección, ya que él dice que con condón “no
siente nada”.
Tendré
que ir hoy por la noche y cerciorarme que mi madre no se acueste con él, pues
por más puta que sea ella, yo la amo y no quiero que le pase nada malo.
Espero
que esta noche me vaya bien y tenga suerte y que mañana sea un día mejor…
DIA
1: Toberin Discaro Patán, él, la vio una tarde
de abril, ella solía salir al parque a pasear a su perro todas las tardes, él,
no pudo evitar quedarse mirándola, no podía creer lo que veía, la belleza de su
rostro, tan blanco, el color de sus ojos, entre verdes y azules, y ese rojo tan
natural que tenían sus labios, era algo que él nunca había visto en su vida.
Ella caminaba y caminaba, él, como lo hace un
loco, detrás de ella mirándola, observando todo su cuerpo, detallando cada cosa
que tenía en ella. No sabía que hacer, no se podía ir sin que él le dijera
algo, sin que supiera su nombre sin que siquiera le diera una mirada.
Pero esa tarde ella se fue con su perro, ya
oscurecía y parecía que era una chica a la cual le gusta estar en su casa antes
de que caiga la noche. Y él impactado no pudo hacer si no insultarse a si mismo
por no haberle dicho nada a esa bella chica que vio.
DIA
2: tres días después de aquella tarde de sueño
que tubo el joven Toberin, volvió a pasar por el parque, ya no era abril, era
el segundo día de mayo, se acordó de aquel suceso hace tres tardes, y miro a
cada esquina del parque, y en el centro, y en los lados, pero nada no había
rastro de la chica ni de su perro, no la veía por ningún lado. Triste, siguió
caminando cuando se enredo en un paso y se le cayo la maleta al suelo, su
sensación era de frustración, se agacho para recogerla en el momento de
levantarse, se dio cuenta que la chica estaba pasando justo al frente de él con
su perro, caminando a paso rápido por el parque, la chica paso y él con la boca
abierta se volvió a quedar sin una palabra para poder conocerla, solo la miro
cuando paso y no pudo decirle nada, era como si adentro de él hubiese un
candado que no dejaba salir las palabras.
La chica paso, el solo la miraba, la miraba y
la miraba no podía, no sabia como entablar una conversación con ella, se veía
tan inalcanzable, era tan dulce, tan inocente, pero a la ves tan sensual, le
asustaba el hecho de que ella tuviera novio o esposo tal vez, prefería no
pensarlo, solo quería seguir mirándola y mirándola. Y así paso esa tarde se
quedo mirándola por 40 minutos seguidos que era lo que ella se demoraba en
pasear a su perro por el parque.
DIA
3: Toberin en su casa al otro día de la segunda
ocasión en que se había encontrado de nuevo con la chica, se acordó del primer
día en que la vio y del día anterior que había sido la segunda vez, y se dio
cuenta que había sido en la misma hora por la tarde, exactamente a las 6:00 pm
y que la chica se demoraba hasta las 6:40 pm paseando a su perro por el parque,
entonces sin pensarlo dos veces decidió dirigirse a esa hora para aquel parque
donde sabia que existía aquella chica que lo hacia soñar, que lo hacia volar, y
que lo dejaba con un nudo en la garganta cada vez que la veía.
Él, llego al parque, 10 minutos antes de que
dieran las 6:00 pm, y se sentó en el centro de este, en una silla de madera y
empezó a pensar que le iba a decir cuando le hablara, y miraba por todos lados
a ver si la veía, estaba muy nervioso le sudaban las manos, no sabia que le iba
a decir a la chica, ¿y si se asustaba? ¿Y si no le hablaba? ¿Y si lo ignoraba?
Los nervios y la angustia se apoderaron del joven Patan.
La chica asomo por un costado del parque
justo a las 6:00 pm, iba muy tranquila con su perro caminando, ya conocía todos
los rincones del parque igual que su perro, él la vio por unos 15 minutos
mientras ella se paseaba junto a su mascota, en el momento en que paso por el lado
que estaba Toberin, él se paro tomo aire, y le dijo “Ho…laa” de los nervios se
atoro, la chica solo lo miro y siguió de lado con su perro, ni siquiera se fijo
en la intención de Toberin la cual era hablarle, él se enfureció mucho por
dentro consigo mismo y se fue de la pena que tenia aquella tarde.
DIA
4: Espero dos días para volver al parque, ya
estaba más calmado sabia a lo que iba, esta vez no podía fallar, era su
oportunidad, sentado en el mismo lugar de antes, la espero en la misma
condición, pensando, pero esta vez estaba más seguro. La chica asomo por el
mismo lugar de donde salió la ultima vez, caminaba tan sensual, él no podía
dejar de verla desde que salía, su perro la cuidaba era su guardián, el espero,
espero y espero el momento en que ella se acercara a él, en algún instante ella
tenia que pasar por el lugar en donde estaba sentado él, y si, la chica se
dirigía exactamente al lugar en donde la esperaba Toberin, el perro estaba en
un árbol cerca, pero la chica se dirigía hacia el mismo sector de Toberin, él tomo aire, inflo el pecho, se armo de
valor, y cuando ella estuvo lo suficientemente cerca, él se le acerco y le
dijo, “Hola, ¿Cómo estas? ¿Qué bonita tarde verdad?” Ella lo miro perpleja, con
cara de sorpresa, pero inmediatamente le respondió, “hola, si, es una linda
tarde para caminar”. En ese momento entablaron una conversación, el perro
seguía entretenido en el árbol, y buscando mas lugares donde marcar territorio,
mientras Toberin y la linda chica seguían hablando. Risas venían, risas iban,
coqueteos, una conversación interesante entre los dos.
En un momento toberin se dio vuelta para
mirar al frente, cuando se percato de que el perro estaba justo en frente de
él, lo miraba fijamente con hostilidad, le gruñía, como celoso por estar
hablando con la chica, toberin le dijo “ fuera perro, ve a seguir buscando
arboles”, el perro pareció entender lo que le dijo Toberin y se lanzo encima de
él y lo empezó a atacar, en la cara, lo modio, le estaba destrozando el rostro,
y la chica no podía hacer nada contra su perro enfurecido el cual estaba
destrozando a Toberin, hasta que el perro se calmo y solo se alejo de aquel
lugar, y toberin quedo en el suelo, gritando de dolor por el ataque de aquel
HIJO DE PERRA.
Día 1:
Hoy me levante temprano como de costumbre, me
acerque al balcón con una taza de té, en pijama y un poco despeinado; mire
hacia el jardin y justo ahí estaba parada ella; con una hermosa mirada
penetrante, con cuerpo esbelto y muy atlético, y con la más hermosa cabellera
que jamás podría imaginar, ella era Pancracia mi yegua más fina, estaba lista
para ir a cabalgar.
Me bañe, me aliste para la ocasión y me dirigí a
Pancracia para cabalgar un rato por los al rededores para despejar un poco la
mente, pues estaba pasando por un mal momento en mis negocios por culpa de
Joaquín Torres; cabalgue y cabalgue hasta que se acercó la hora del almuerzo.
Cuando regrese a casa estaba ahí la más bella mujer
que mis ojos podían ver, incluso más bella que mi perrita Ramona; era tan alta
como una jirafa, tenía cabello castaño, churco como de león y largo hasta donde
terminaba su espalda, ojos marrones como el lodo, labios rojos como la sangre
de aquellos pobres soldados que murieron en la guerra y piel blanca como la
luna, quede impactado con tal belleza.
Me preguntaba quién era ella, hablaba con mi madre y
otras personas, pero yo seguí caminando y me senté a almorzar no podía dejar de
mirarla, así como ella tampoco paro de mirarme hasta que me senté.
Se llego la tarde y esa hermosa mujer, ya se había
marchado. Continúe con mi día como si nada, y me senté a jugar algo de póker
con mis amigos, hasta que llego el momento de dormir.
Día 2:
Confieso que anoche casi no pude dormir de pensar en
aquella misteriosa mujer que me flecho el corazón de una manera impresionante.
Hoy cuando me dirigía a tomar el té como era costumbre en el balcón, despeinado
y desaliñado, estaba ella ahí, esperándome, con una sonrisa luminosa que me
despertó de una vez, quede en shock cuando de repente me dijo: "Toberin
Discolo Patan por fin te conozco". Con una ternura increíble en su voz,
sentía que me hablaba un ángel o una diosa, estaba tan nervioso que me sentía
mareado, sentía que iba a vomitar sobre ella… y efectivamente, así fue.
Me sentí tan avergonzado que quería que la tierra me
tragara en ese mismo momento. Ha sido lo peor que me ha pasado y pensé que ella
se iría, pero para mi fue una sorpresa, ella se quedó y me trajo una agüita de
yerbas y algunos medicamentos para que me sintiera mejor.
Ella al fin se presento con muchísima amabilidad, se
dirigió a mí con mucha decencia, su nombre era Ruperta del Rio, me dijo que el
motivo de su visita era porque quería conocerme desde hace algún tiempo ya, pero que no encontraba la manera de dirigirse
a mi hasta que su madre, quien es amiga de mi madre, la trajo con ella, fue
maravillosa la forma en que se comporto después de tan bochornoso momento, pase
el resto de la mañana junto a ella, hasta que se marcho.
Almorcé, me bañe y me arregle para salir, me dirigí
a comprar ropa más decente, por si volvía a verla, quería sorprenderla, así
paso mi tarde, hasta que llego el momento de dormir.
Día 3
Hoy desperté feliz, tome el té como de costumbre en
el balcón, desayune, me bañe, me aliste y salí a comprar el periódico. En el
camino me encontré con el desagradable Joaquín, quien ha sido mi rival durante
muchos años, hemos tenido una enemistad muy competitiva, el siempre ha querido
superarme en todo, es un egoísta, egocéntrico, petulante, mal nacido y odioso.
El caso es que él se dirigía a mí con uno de sus tantos insultos sarcásticos,
cuando de repente un ruido tanto extraño sale de él y ¡vaya que olía feo! Así
que continúe mi camino y regrese a casa.
Almorcé, leí el
periódico y no podía dejar de pensar en ella en Ruperta y fue ahí en ese
momento cuando la vi entrando por la puerta de mi casa, no sentamos y charlamos
un largo rato, al verla me daba cuenta que quería tenerla en mi vida, así que pensé,
"Toberin, invítala a cenar, si acepta darás el siguiente paso, pero si no,
no insistirás". Así que me decidí y la invite a cenar, me temblaba la voz
y me sudaban las manos, (tenía miedo de que me sucediera lo de Joaquín esta
mañana), pero afortunadamente ella aceptó. Paso la tarde hasta llegar la noche,
nos encontramos y la lleve al mejor lugar "comidas rápidas doña
Estelita", era el lugar más exclusivo de todos, allí hacían la más
exquisita comida la más conocida como la fritanga. Ella disfrutó tanto la cena,
que se comió dos mil de fritanga, 3 empanadas y una salchicha por aparte de
hecho me dio a entender que le encanta mucho la salchicha, fue una noche
espectacular, nos divertimos muchísimo, finalmente la lleve a su casa y fue ahí
cuando confirme ese sentimiento y sin más ni menos la bese en ese momento sentí
en mi cabeza pajaritos volando hacia alrededor cosa que nunca me había pasado,
sentía como si estuviera besando un hombre me sentí realmente en otro mundo
lleno de alegría, felicidad, emoción; pero cuando sentí algo un poco duro en mi
pierna algo muy desagradable para mí de inmediato abrí mis ojos y si realmente
y desafortunadamente así fue me bese con un hombre que me hizo sentir cosas que
una mujer no lo logro.